
PATERNA NOS PUSO A PRUEBA
Muy dura. Hemos sufrido, pero estamos contentos. Lo hemos conseguido. Este puede ser un breve resumen de lo que vivimos los más de 40 ratobatos -y una ratobata- que superamos la dura prueba de la sierra de Paterna.
Desde el principio el terreno fue hostil debido a que la lluvia de los pasados días había empapado pistas y senderos y, aunque no había barro, las ruedas se agarraban al camino trotado por cientos de bicicletas. Las cosas se pusieron peor en la ascensión al Berrocal porque, tras el duro inicio al que estamos acostumbrados, la ruta nos llevó hacia la cima por un empinado sendero, rematado por una pedregosa y resbaladiza calzada romana. Tras una breve bajada, nos esperaba otro largo ascenso, seguido por kilómetros rompepiernas con durísimas y continuas subidas. Y ahora el Chacho. Después de 60 agotadores kilómetros nos encontramos con un auténtico puerto de 3,3 kilómetros y extaordinaria dureza. Superado el obstáculo, nos esperaba otra resbaladiza bajada y la subida a los Machos, empinada y pedregosa, en la que más de uno puso pie a tierra, rendido. Faltan 20 kilómetros... ¡¡veinte kilómetros!! Qué largos. Ya cada pedalada pesaba en nuestras piernas, perdidas casi todas las fuerzas. Pero no el coraje y las ganas de llegar... hasta que vemos la cuesta del Pinguete. Eso no es una cuesta, es mala leche. Aproximándonos lentamente, casi andando, la mirada se clava en esas casitas blancas que se arremolinan unas sobre otras... ¡y yo con estas escasas fuerzas! Olé por quien se la subiera en bicicleta. Yo me la subí andando. Las pilas se habían agotado para tanto esfuerzo.
Ya estamos en la meta. Algún aplauso pero, sobre todo, una gran satisfacción, mezcla de orgullo y cansancio, muy difícil de explicar con palabras. Otro año más, lo he conseguido.
Si la perfección existiese, la habría conseguido la organización. Todo estaba en su punto: decenas de voluntarios, avituallamientos que parecían un Mercadona, motos, quads, señales y más señales en el camino, comida, duchas, limpieza de bicicletas... pero sobre todo hay que destacar el apoyo y calor de todo un pueblo que se ha volcado con la ruta y con estos locos de la bicicleta capaces de desafiar al tiempo y las dificultades de la sierra.
Un año más, enhorabuena a Paterna y a quienes están al frente de la Cicloturista Sierra de Paterna. El año que viene volveremos y, de nuevo, seremos el club más numeroso.
Seguid el enlace para ver algunas fotos http://www.bubbleshare.com/myalbum/95050.d1a4209b3ef


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