APOTEOSIS FINAL
velada inolvidable. No obstante, todo ello no forma más que el recipiente que alberga la emoción y la felicidad de un grupo de amigos, unidos por el pretexto de la bicicleta.
Una salva de cohetes precedió al inicio del acto con unas breves palabras de bienvenida de nuestro presidente. La comida, entre anécdotas y fotos de la temporada fue tan amena que rápidamente nos llevó al momento que todos esperábamos: la entrega de los premios del Campeonato de
Pero la noche no había terminado puesto que aún nos esperaba la entrega de los premios especiales al más joven, el socio revelación, a la trayectoria, ratobatense del año, desgracia… Más de uno subió al escenario, asombrado y embargado por la emoción.
Os aseguro que no es un cliché: ha sido una noche inolvidable, un recuerdo imborrable, como lo han sido las anteriores ocasiones. Un espectáculo para los sentidos y para los sentimientos. Una recarga de vitalidad por sabernos parte de un grupo muy especial, diverso pero unido por una fibra invisible que cada día nos ata con más intensidad.
No puedo terminar estas palabras sin agradecer desde lo más hondo al pequeño grupo que hace posible todo esto, robando horas y ganando preocupaciones. Ni sin hacer un llamamiento a todos los socios para que aporten su gotita de agua a este río azul y espuma blanca.
Ver las fotos de la cena y su organización.

